Natsume Sōseki (1867 - 1916),
novelista japonés, profesor de literatura inglesa
y escritor de haikus y poesía china. Sus obras más conocidas son Kokoro, Soy un gato, Botchan y Sanshiro.
Sōseki nació en el seno de una familia de funcionarios
públicos, descendiente de una familia de samuráis venida a menos. Sus padres lo entregaron
en adopción a uno de sus sirvientes a la edad de dos años; vivió con éste y su
mujer hasta los nueve años. En 1884 se matriculó para cursar Arquitectura en la Universidad Imperial de Tokio
(hoy la Universidad de Tokio)
a instancias de su familia, aunque acabó estudiando Lengua Inglesa. En 1886
conoció y trabó amistad con el poeta Masaoka Shiki, que le inició en el arte de la
composición de haikus, momento en el que adoptó el seudónimo de Sōseki, que en chino significa «terco».
Tras licenciarse, fue profesor de inglés en esa
capital, y a los 30 años aceptó un empleo en Matsuyama en la Isla de Shikoku, en aquel tiempo considerada como
una zona fuera de los confines de la civilización. Sus amigos intelectuales le
dieron el pésame, porque aquel trabajo parecía más bien un destierro que un
trabajo.
Pese a ello, Sōseki enseñó durante un par de años a
aquellos rudos escolares, que describe con mucho sarcasmo en Botchan
(1906), y se casó con Kyoko Nakane hija de un político local, pero luego
recibió una beca de la Universidad de Tokio para estudiar inglés en Londres. Los tres años que pasó en Londres fueron
de soledad, miserables pagas del gobierno japonés, aunque leyó cuanto pudo en
las bibliotecas de Londres. Por eso también debe mucho a los escritores
ingleses.
A su vuelta a Tokio,
Sōseki enseñó 4 años en la cátedra de Filología Inglesa en la Universidad
Imperial, como estaba pactado, sustituyendo a Lafcadio Hearn. Pero esa
ocupación le resultaba odiosa, así que empezó a ocupar casi todo su tiempo
libre en escribir.
La carrera literaria de Sōseki comenzó con unos
relatos cómico-satíricos por entregas que aparecieron en revistas literarias
del momento, como Hototogisu;
en 1905 esta narración humorística se publicó con el
título Soy un gato (Wagahai wa neko de aru),
donde el animal protagonista analiza la civilización en una sátira descarnada de la burguesía Meiji. Este mismo año publicó Rondon to (La
torre de Londres).
En 1906 escribió Botchan, que algunos entienden como su
primera novela y que obtuvo un gran éxito de crítica, en la que narra de forma
semi-biográfica las experiencias de un profesor de Tokio destinado a
provincias. A partir de ese momento comenzó a escribir casi una obra por año, y
la temática gira siempre alrededor de la mezcla de comportamientos japoneses y
occidentales que vivía Japón y las contradicciones que producía en la gente.
Abundan los triángulos amorosos, las traiciones entre "amigos", el
sarcasmo y la sátira. Su Sanshiro, publicada en 1908,
es asimismo una novela con una capacidad introspectiva fuera de serie,
considerada la novela puente entre sus dos obras capitales.1
A los 40 años comenzó a escribir artículos y críticas
literarias en el diario Asahi Shimbun, el
segundo mayor de Japón en aquel momento y líder actual del mercado japonés. En
este periódico se publicó por entregas, desde el 6 de diciembre de 1912 al 5 de
noviembre de 1913, El caminante (Kōjin),
obra de madurez que destaca por la honda caracterización psicológica de los
personajes (novela psicológica)
y el lúcido análisis de la sociedad nipona inmersa en la profunda
transformación política, económica y social que se produjo durante el periodo Meiji. En 1914
escribió Kokoro, su obra cumbre. De obligada lectura
en cualquier escuela japonesa de hoy, está considerada como el Don Quijote para los hispanohablantes, o como Romeo y Julieta para los anglosajones. Su
literatura es sarcástica, pero muchas veces cómica y agridulce.
Murió en Tokio en 1916,
a los 49 años de edad, a causa de una úlcera de estómago, dejando una obra sin
terminar: Luz y oscuridad.
Natsume Sōseki, uno de los escritores más importantes
de Japón, es de obligado estudio en la escuela secundaria, tanto en humanidades
como en ciencias. Es el autor que mejor plasmó en su obra la inestabilidad que
provocó en la sociedad japonesa,
y particularmente entre los intelectuales, la apertura del país a occidente que
se dio en la llamada era de restauración Meiji.
Por su importancia el gobierno japonés incluyó en 1984
su efigie en los billetes de 1000 yenes.
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